Hay una pieza que siempre quisiste tocar. Quizá la tocaste de adolescente, quizá solo la escuchaste. Una noche vuelves a abrir el piano, pones la partitura en el atril y regresa la vieja sensación: los dedos quieren tocar, pero la página no los deja.
Muchos adultos vuelven al piano tras años de pausa, a menudo a los cuarenta o cincuenta, cuando por fin vuelve a haber tiempo. La mayoría descubre lo mismo: los dedos recuerdan más que los ojos. Leer música es lo que más tarda en volver. Esto es lo que puedes esperar al volver al piano de adulto, una rutina que cabe en diez minutos al día y una forma de volver mucho antes a la música que amas.
No empiezas de cero
Tu oído, tu sentido del ritmo y tu comprensión de la música no desaparecen. La habilidad de los dedos suele volver más rápido de lo esperado. La lectura a primera vista y la orientación en el teclado son a menudo lo primero que se pierde, y lo que más paciencia requiere. Es normal, y no es señal de que lo hayas olvidado todo.
Empieza con música que conoces y música fácil
Las piezas que tocabas hace años son una buena forma de recuperar el hábito, porque gran parte sigue en tus manos. Mézclalas con música nueva claramente más fácil que la que solías tocar. Al principio el objetivo es leer con fluidez, no un repertorio impresionante.
Una rutina diaria de 10 minutos
- Minutos 1 a 2: mira una pieza nueva sin tocar. Di la tonalidad y el compás, busca la nota más aguda y la más grave, y marca el ritmo de los dos primeros compases.
- Minutos 3 a 7: toca una o dos piezas cortas que nunca hayas visto, despacio y sin parar. Si tropiezas, mantén el pulso y sigue.
- Minutos 8 a 9: toma los pocos compases más difíciles. Deja que el reproductor toque una mano mientras tú tocas la otra, luego cambia, y repite esos compases unas cuantas veces.
- Minuto 10: toca la pieza entera una vez más al mismo tempo lento y para. El hábito importa más que la duración de la sesión.
Elige música que se lea con facilidad
Muchos adultos que vuelven abandonan la lectura porque las piezas que les encantan están llenas de sostenidos y bemoles que hay que descifrar. En iCanPiano Style la propia nota muestra qué tecla negra tocar, así que puedes pasar tus diez minutos leyendo música en lugar de descifrándola.
- Fa sostenido: mitad derecha negra. Toca la tecla negra a la derecha de fa.
- Si bemol: mitad izquierda negra. Toca la tecla negra a la izquierda de si.
- Si natural: sin becuadro. Una nota toda negra o toda blanca se toca en una tecla blanca.
Ten paciencia y mantén el disfrute
Tras una larga pausa, el progreso llega por escalones: unas semanas de lectura lenta y, de pronto, una pieza que fluye. Toca música que te guste, mantén las sesiones cortas y cuenta los días que tocaste, no los errores que cometiste. El nocturno de Chopin, el preludio de Bach, la pieza de tu adolescencia: siguen esperándote, y están más cerca de lo que parece.
Preguntas frecuentes
¿Es demasiado tarde para aprender piano a los 40 o 50 años?
No. Los adultos aprenden piano bien a cualquier edad, y quienes vuelven tienen ventaja. La práctica breve y regular importa mucho más que la edad.
¿Cuánto se tarda en volver a tocar el piano después de 20 años?
Muchos se sienten cómodos de nuevo tras unos meses de práctica regular. La lectura suele tardar más que los dedos, así que dedícale atención cada día.
¿Debe un adulto que vuelve al piano tomar clases otra vez?
Un profesor ayuda mucho, sobre todo al principio. Entre clase y clase, una lectura breve diaria con música fácil y un reproductor de práctica mantienen el progreso constante.